La capital mexicana se engalana con un vibrante despliegue de color y vida, marcando un hito cultural y económico con la inauguración del Primer Festival de Flores de Primavera y Ornamentales 2026. Este evento, que trasciende la mera exhibición estética, representa una profunda declaración de compromiso con los productores locales, la sostenibilidad ambiental y la rica herencia cultural de México. Prepárese para descubrir cómo la Ciudad de México se reinventa a través de sus flores, sentando las bases para una tradición que transformará sus espacios públicos y el espíritu de su gente.
Ciudad de México, a 20 de marzo de 2026. La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó la inauguración del Primer Festival de Flores de Primavera y Ornamentales 2026, un evento diseñado para celebrar la riqueza floral de la metrópoli, impulsar la economía local de los productores y fomentar la identidad cultural vinculada a la naturaleza. El acto, celebrado en la explanada del Monumento a la Revolución, congregó a miembros del gabinete capitalino, representantes de comunidades productoras y público en general.

Durante su discurso, Brugada Molina extendió un reconocimiento especial a los productores y productoras de plantas ornamentales y medicinales de la ciudad, destacando su labor fundamental. Entre los presentes, se mencionó a Berenice Arenaza, representante de la zona chinampera de Xochimilco, cuya participación subraya el compromiso con la recuperación de la vocación lacustre de la Ciudad de México.
“Un fuerte aplauso a los productores y productoras,” exhortó la Jefa de Gobierno. “Siempre nos recuerdan esa zona chinampera, donde vamos a rescatar la Ciudad Lacustre de la Ciudad de México.”
La titular del ejecutivo local también reconoció la labor de Adán Peña, director general de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (CORENADR), por su gestión en la Zona de Conservación, y a las secretarias de Cultura, Ana Francis López, y de Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, por sus respectivas contribuciones al evento y a la política ambiental de la ciudad. Se hizo particular énfasis en el programa social Altépetl, calificado como un pilar en el apoyo a la producción y defensa del Suelo de Conservación.
Un Homenaje a la Historia y al Futuro
El festival, además de celebrar la primavera, fue dedicado a la figura de Benito Juárez, conmemorando el 220 aniversario de su natalicio. La Jefa de Gobierno resaltó la vigencia del legado juarista en la construcción de una nación libre y soberana, fundamentada en la legalidad y la justicia.
“Este festival es un acto también de memoria activa y de compromiso con este México que Benito Juárez soñó y que nosotros todos los días trabajamos para que sea realidad,” afirmó Brugada Molina, enfatizando la conexión entre el ideario del expresidente y los esfuerzos actuales de su administración.
La iniciativa se proyecta a futuro con la promesa de que la próxima edición del festival engalanará el Zócalo capitalino, transformándolo en un epicentro floral y cultural para el disfrute de toda la población. La administración capitalina tiene la visión de llenar de flores, cultura y transformación este emblemático espacio público.
Transformación Urbana con Raíces Locales
El festival no solo es una exhibición, sino también una plataforma para la reactivación económica y el embellecimiento urbano. Se informó que, para esta primavera, se han producido 7 millones de plantas. Un millón de estas serán adquiridas directamente por el Gobierno de la Ciudad de México a productores del Suelo de Conservación, destinándose a la ornamentación de Paseo de la Reforma y otras avenidas y camellones principales, especialmente en el contexto de la recepción del Mundial de Futbol.
“Hoy todas las plantas las compramos del Suelo de Conservación y de los productores,” declaró Brugada Molina, destacando un cambio significativo en la política de adquisición de flora para espacios públicos. “Cada semana vamos a recibir, a partir ya, de esta semana, 300 mil plantas del Suelo de Conservación, que van a transformar la Ciudad de México.”

Este enfoque garantiza que el capital invertido beneficie directamente a las comunidades productoras locales, promoviendo la sostenibilidad y el desarrollo regional. La ciudad ya ha visto la transformación de sus avenidas con la plena floración de las jacarandas, un preludio natural a esta iniciativa oficial.
Las Flores como Eje de la Identidad Mexicana
La Jefa de Gobierno subrayó la profunda conexión de las flores con la cultura e identidad mexicanas, desde nombres propios hasta las celebraciones tradicionales.
“Tenemos una manera de vivir que reivindica las flores,” explicó. “Flor y Canto fue la forma en que Miguel León Portilla explicó la filosofía náhuatl; una de las expresiones más bellas para describir esta gran filosofía.”
El festival exhibe una impresionante diversidad de 10,000 especies distintas de plantas, desde las emblemáticas cempasúchil y nochebuena que adornan el otoño e invierno, hasta geranios y petunias que embellecen la primavera. Esta vasta colección no solo deleita la vista, sino que también refuerza la idea de una comunidad vinculada intrínsecamente a la naturaleza y a la vida que florece en colectivo, un principio que la administración busca emular en las acciones comunitarias.
Con la inauguración de este festival, la Ciudad de México no solo da la bienvenida a la primavera con una explosión de color, sino que reafirma su compromiso con el patrimonio cultural, el desarrollo económico de sus productores y la visión de una metrópoli más verde y sostenible.

